27.7.07

La higiene del hombre pasivo


Generalmente la preparación para un encuentro sexual del hombre pasivo, lleva más tiempo, que la del activo. Pero también lleva más tiempo, la higiene que debe practicarse luego de la relación. Entonces dividamos esta entrega en dos partes: a) La higiene previa a la relación y b) La higiene post-relación.


La higiene previa a la relación

La parte final de nuestro intestino se llama recto. El recto termina finalmente en el ano. A ese último tramo de nuestro intestino es que vamos a prestarle atención en este momento. Es en esa parte de nuestro cuerpo que debemos hacer la higiene. Normalmente es una parte del intestino, donde no se deposita mucha materia fecal, pero restos siempre hay. Esos restos son los que pueden hacernos una muy mala pasada en el momento de la relación, porque salen muchas veces sin darnos cuenta. Y nos damos, muchas veces, cuenta más bien por el olor, y eso nos lleva a mirar que está pasando. Una situación desagradable, que podemos perfectamente evitar, y estar tranquilos. Esto ayudará a distendernos también, al no tener que estar preocupados por no ensuciarnos y no ensuciar a nuestra pareja.

Lo primero que un hombre pasivo debe tener entre sus cosas (y que cargará con ella siempre), es una pera (perita) de goma de 250 CC. En otros países no sé como le llama, así que voy a mostrarla en una foto al final. Esta perita va a permitir hacer un pequeño enema, con la finalidad de limpiar el recto. En realidad no es un enema, porque no tiene como finalidad mover el intestino, sino limpiar el recto solamente.

Entonces vamos a obrar de la siguiente manera. En primer lugar, ir al baño y defecar. Esto es muy importante, porque toda la materia que está en recto para ser evacuada, debe salir. Si no sale, es que no hay materia fecal y pueden haber restos solamente. Nos lavamos bien, y vamos al segundo paso.

En segundo lugar, vamos a realizarnos el enema. Ponemos agua limpia y apenas tibia *sólo agua*, en un vaso. Luego, presionamos la pera por la parte de atrás y la llenamos, procurando que se llene totalmente de agua y que no quede aire. De lo contrario, también nos vamos a introducir ese aire en el recto. Luego que la llenamos, estando parados flexionamos el abdomen hasta quedar en ángulo recto con las piernas, y nos introducimos la punta de la pera en el ano y la presionamos lentamente hasta vaciarla totalmente dentro de nosotros.

Aguantamos el agua apretando la cola, y llenamos la pera nuevamente, luego repetimos la misma operación. O sea, nos introducimos la punta de la pera y la vaciamos dentro de nosotros. Llegado este momento, y con el contenido de dos peras dentro de nosotros, nos sentamos en el inodoro y expulsamos el agua totalmente. Si se fijan, van a ver que salen muchos restos de materia fecal.

Tiran la cisterna del inodoro, y nuevamente repiten todo desde el comienzo. O sea que vacían el contenido de una pera, aguantan el agua dentro de ustedes, luego la cargan nuevamente y se dan otra más. Luego de esto la expulsan en el inodoro.

A esta altura, el agua que expulsan debe estar completamente limpia. Si no es así, repiten la operación nuevamente. Por eso es importante, tirar la cisterna del inodoro, para ver si efectivamente el agua que expulsamos sale limpia.

Generalmente con la introducción del contenido de cuatro peras, es suficiente. O sea, una y aguantamos; otra y expulsamos. Luego repetimos la operación.

Terminado esto, que luego de hacerlo varias veces no nos demanda más de 5 ó 6 minutos, nos bañamos o nos lavamos bien la cola con agua y jabón. Es importante que cuando nos sequemos, lo hagamos con una buena toalla sin refregar el ano. Simplemente presionando y levantando, hasta que la zona quede bien seca. En este momento no lubricar ni poner ningúna otra sustancia. Esto porque generalmente nuestra pareja activa, puede querer un “beso negro”, y cualquier producto podría no gustarle. De manera que dejamos el ano y la zona al natural. Si les gusta pueden sí ponerse alguna loción suave, porque los perfumes siempre son bienvenidos, y ayudan mucho a la excitación, ya que dan la sensación de limpieza y tranquilidad.


La higiene post-relación

Aquí caben considerar dos posibilidades. Una si la pareja es estable, y por lo tanto no se usa preservativo. Y otra, si no es estable y se usa el preservativo. En este último caso, una ducha y listo. No hay otra recomendación.

Si la pareja es estable, y la relación es segura, el activo acaba dentro de nosotros, por lo tanto su semen va a ir a parar todo dentro de nosotros. La mayoría de las veces, acabará más de una vez. El semen es de por sí irritante por su composición química. Lo que hace que en el correr de las próximas horas, tengamos ganas de ir al baño. Expulsamos un poco, y luego nos va a venir ganas de vuelta, expulsamos otro poco. El irlo expulsando poco a poco, puede alterar nuestra vida cotidiana. Sobre todo si luego vamos a nuestro trabajo, y nos tenemos que estar permanentemente levantando.

Es por eso que mi recomendación es que luego de la relación llenemos una pera y la vaciemos dentro de nosotros. En este caso una sola. Nos sentamos en el inodoro, y vamos a ver que expulsamos junto al agua todo el semen de una sola vez. De esta forma quedamos tranquilos, que de ahí en más, no tendremos problemas, ni ganas de ir al baño. Podría ocurrir que necesitáramos una vez más, pero no es frecuente. Luego, una ducha como siempre, y listo.

Finalmente es muy importante, que tengamos en cuenta que los hombres pasivos, empezamos primero a prepararnos y finalizamos últimos. El activo no necesita ninguna preparación, y cuando termina, se ducha y se va.

Bueno, espero que les sea de utilidad. Sobre todo, a aquellos que tienen menos experiencia.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parecio interesante, pero como es la pera y en donde se consigue

DAGP dijo...

MUY BUENA INFORMACION, MUY UTIL, NO LO PUEDO NEGAR, EN REALIDAD NO TENGO MUCHO EN EL AMBITO DEL PASIVO Y NO CONOCIA DE ESTO, GRACIAS

Anónimo dijo...

Muy buena info ;)

Anónimo dijo...

Hola , he leido con atencion y meparece interesante, pero tengo una inquietud. Lei en alguna parte que el lavado pre coital no era conveniente porque afectaba al recto y lo dejaba vulnerable, que es recomendable dejar pasar un dia para su recuperacion. Cual es su opinion al respecto?

Anónimo dijo...

Algo para compartir. Si no se dispone de la famosa pera para los lavados. Desmontar la chaya de la ducha (desatornillarla de modo tal que quede solo la caneria flesible). Colocarla en el ano y abrir la llave y dejar que el agua penetre el recto. Hacerlo varias veces hasta que salga el agua limpia. Es un recurso disponible en todo baño y se puede utilizar ante situaciones de urgencia.
h_fierro43@latinmail.com

Anónimo dijo...

me parecio muy interesante. lo puse en practica.. noté que los hombres con los que estuve disfrutaron más pentrándome que otras veces... muchas gracias por el consejo...

Anónimo dijo...

Un comentario sobre el artículo "La preparación es excitante", de Juan Alberto. Concido totalmente con él en que la preparación es muy excitante, aunque en mi caso, por eso que él pone acerca de que "la dilación forzosa incrementa los deseos", prefiero dilatar consciente y voluntariamente la espera ya que me excita muchísimo escuchar los signos de ansiedad en la voz de mi macho reclamándome, rogándome casi que me apure. Realmente eso me vuelve loco: escuchar que se muere de ganas, que ya no puede esperar más mientras yo me hago desear a propósito escudándome en la necesidad de realizar una preparación adecuada.
Gracias.
karl_yk9@hotmail.com